Chester está feliz y agradecido. Ya tiene una familia estupenda que lo va a querer mucho. La verdad es que Chester se da a querer sólo con mirarlo. Es tierno, dócil y muy cariñoso. Muchísimas gracias a todas las personas que han cuidado a Chester y por supuesto a Ángel, a su hijo, que es un encanto, y a su familia que lo han adoptado.