Debido a que su patita no estaba bien, tuvieron que volver a curarlo. Nuestros queridos Pilar y Arturo se encargaron de su acogida y lo cuidaron muy bien.
Goofy fue creciendo pero su patita, aunque estaba curada, se le quedó un poco colgando.

AHORA, GOOFY YA TIENE UNA ESTUPENDA FAMILIA QUE LO VA A QUERER MUCHO. ÉL SE LO MERECE. GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE HAN HECHO POSIBLE QUE GOOFY SEA UN PERRITO FELIZ.